martes 6 de enero de 2009
LAS DROGAS, AGG
No quieres ser el sueño de un loco para saber lo que se siente, oliendo su perfume y tocando su piel caliente...
Bendito alcohol que me deja expresar lo que mi corazón piensa, pero maldita la razón que no lo hace.
La marihuana produce perdida de memoria y otras cosas que no me acuerdo.
Di no a las drogas,que somos muchos y quedan pocas!
Si vas a dejar las drogas que sea en el apartado de correos 65468754165...
La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre hay que respetarla.
¿Para que tomar y manejar?... si puedes fumar y volar.
La droga de buelbe vrhuto....
Es bueno dejar el cubata, lo malo es acordarse donde.
Si el corazón te late, fuma chocolate!
LOS PENSAMIENTOS...
Creo profundamente, creo en un mundo mejor y es para mi un bien más real que esta miserable quimera que nosotros devoramos y llamamos vida, lo creo con toda la fuerza de mi convicción y después de tantas luchas, tantas pruebas y tantos estudios, este es el consuelo de mi alma.
Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.
Puede que pienses que no eres nada para el mundo pero seguro que eres un mundo para alguien.
No hay porqué conocer los pensamientos de los demás, basta con mirar atentamente la expresión de sus rostros.
No es más sabio aquel que sabe muchas cosas sino aquel que hace muchas cosas con lo poco que sabe.
Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.
Puede que pienses que no eres nada para el mundo pero seguro que eres un mundo para alguien.
No hay porqué conocer los pensamientos de los demás, basta con mirar atentamente la expresión de sus rostros.
No es más sabio aquel que sabe muchas cosas sino aquel que hace muchas cosas con lo poco que sabe.
LA EDUCACION, LOS MODALES..
Los modales es lo que te ayuda en la vida sino... ¿cómo te respetan?
Los modales son el maquillaje más natural que tu cuerpo puede mostrar.
Los modales son la llave crucial del respeto.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
La puntualidad es el mejor de los modales.
Los modales son el maquillaje más natural que tu cuerpo puede mostrar.
Los modales son la llave crucial del respeto.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
La puntualidad es el mejor de los modales.
LA TRISTEZA
Buscar la felicidad es sólo otro pretexto para ser aún más infelices...
La melancolía es el placer de estar triste.
Mas vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreir.
Cuando la tristeza nos invade nos sentimos mal, imagínate el no poderte amar.
La mirada melancólica encierra la más grande de las bellas tristezas.
La melancolía es el placer de estar triste.
Mas vale una triste sonrisa que la tristeza de no volver a sonreir.
Cuando la tristeza nos invade nos sentimos mal, imagínate el no poderte amar.
La mirada melancólica encierra la más grande de las bellas tristezas.
EL SEXO
El hombre, que la mayor parte del tiempo piensa en sexo, es como un auto usado, en cualquier momento se te para.
La virginidad es un dinosaurio que habita en la mente de los ingenuos.
El sexo no se explica, se practica.
El sexo es como el alcohol, mientras más lo tomas más te embriaga.
Disfrutemos de la lujuria, el sexo y la pasión, hagamos el amor cada día y jamás digas que no.
Maravilla de la naturaleza, necesidad del hombre.
EL MIEDO
No temas a tu sombra, teme a tu honra.
La cobardía es una expresión de miedo.
Vivir con miedo es vivir a medias.
Una mente con miedo es aquella que se debate entre la locura y la cordura.
El miedo es la excusa para no intentarlo.
La cobardía es una expresión de miedo.
Vivir con miedo es vivir a medias.
Una mente con miedo es aquella que se debate entre la locura y la cordura.
El miedo es la excusa para no intentarlo.
EL EXITO
Por muy alta que sea una colina siempre hay un sendero hacia su cima.
El éxito sólo se logra rompiéndote la madre... de otra manera serías un suertudo, no una persona exitosa.
El éxito es como un tren, todos los días pasa pero si no te subes tú se subirá otro.
Cuando creas que la vida está por terminar porque agobiado te sientas ya, lucha aun más por lo que quieras alcanzar.
La fuerza de tu envidia es la rapidez de mi progreso.
El éxito sólo se logra rompiéndote la madre... de otra manera serías un suertudo, no una persona exitosa.
El éxito es como un tren, todos los días pasa pero si no te subes tú se subirá otro.
Cuando creas que la vida está por terminar porque agobiado te sientas ya, lucha aun más por lo que quieras alcanzar.
La fuerza de tu envidia es la rapidez de mi progreso.
UNA MADRE, UNA MUJER..
Un niño preguntó a su madre:
« Por qué lloras?? »
« Porque soy una mujer » le respondió ella.
« No comprendo » dijo él.
Su madre lo cogió dulcemente diciendo:
« Nunca llegarás a entenderlo. »
Más tarde el muchacho preguntó a su padre:
« Por qué llora mamá ?« Todas las mujeres lloran sin razón»
fué todo lo que el padre pudo decirle.
Ya adulto, el hombre le preguntó a Dios :
« Señor, por qué las mujeres lloran tan facilmente?? »
Y Dios le respondió :
Cuando hice a la mujer debía ser muy especial.
La hice con una espalda suficientementefuertes para soportar el peso del mundo…
Pero a la vez tiernas y confortables.
Le concedí el poder de dar la vida,y el de aceptar el rechazo de los hijos.
Le dí el poder que le permite continuar luchando cuando todos abandonan.
Y el cuidar a su familia a pesar del cansancio o la enfermedad.
Le dí la sensibilidad para amar a sus hijos con amor incondicional
Aun cuando estos la hayan herido duramente.
Le dí la fuerza para soportar a un marido a pesar de sus defectos
y permanecer a su lado sin desfallecer.
Y finalmente… le dí lagrimas para llorar cuando ella sintiera esa necesidad.
« Como ves hijo mio, la belleza de una mujer no está en su ropa, ni ensu cara, o en la forma en que se arregla el cabello.
La belleza de la mujer reside en sus ojos, que son la puerta deentrada a su corazón, la puerta donde reside el amor.
Es por eso que a menudo y través de esas lagrimas podemos ver su corazón.
lunes 22 de diciembre de 2008
CUENTO DE NAVIDAD Cortesia de mi colombiana favorita..
La música que salía de la casa
Como siempre hacía la víspera de Navidad, el rey invitó al primer ministro a dar un paseo por la ciudad. Le gustaba ver cómo adornaban las calles, pero para evitar que sus súbditos se excedieran en los gastos con el objetivo de agasajarlo, solían disfrazarse con ropa de comerciantes que venían de tierras lejanas.
Caminaron por el centro, admirando las guirnaldas de luz, los abetos, las velas encendidas en las entradas de las casas y los puestos de venta de regalos. Todo el mundo, hombres, mujeres y niños, se apresuraban a reunirse con sus familiares para celebrar esa noche en torno a una mesa repleta.
En el camino de regreso pasaron por el barrio más pobre. Allí, el ambiente era completamente distinto: nada de luces, velas, ni el olor apetecible de la comida lista para ser servida en la mesa. No había casi nadie por la calle, y como hacía todos los años, el rey comentó con el ministro que debía prestar más atención a los pobres de su reino. El ministro asintió con la cabeza, convencido de que pronto el asunto sería olvidado de nuevo, enterrado en la burocracia cotidiana, la aprobación de presupuestos y las reuniones con dignatarios extranjeros.
De repente oyeron una música que salía de una de las casas más pobres. La chabola, mal construida, con varias grietas entre las maderas podridas, les permitía ver lo que sucedía en el interior, y comprobaron que la escena que allí se desarrollaba era completamente absurda: un viejo en una silla de ruedas que parecía llorar, una joven completamente calva que bailaba, y un muchacho de mirada triste que tocaba un tamborín y cantaba una canción tradicional.
--Voy a ver qué pasa –dijo el rey, y llamó a la puerta.
El joven dejó de cantar y fue a abrir.
--Somos mercaderes y buscamos un lugar para dormir. Hemos oído la música, hemos visto que todavía estáis levantados y nos gustaría saber si podríamos pasar aquí la noche.
--Pueden quedarse en algún hotel de la ciudad. Desgraciadamente, no podemos ayudarlos; a pesar de la música, en esta casa reina la tristeza y el sufrimiento.
--Por mi culpa –era el viejo de la silla de ruedas el que hablaba--. Durante toda mi vida he intentado darle educación a mi hijo para que aprendiese caligrafía, para que fuese uno de los escribas del palacio. Sin embargo, los años pasaban y no volvieron a ofertarse nuevas plazas. Hasta que anoche tuve un sueño estúpido: un ángel aparecía y me pedía que comprara una copa de plata, ya que el rey iba a venir a visitarme, a beber un poco y a conseguir un empleo para mi hijo.
»La presencia del ángel me pareció tan real que decidí hacer lo que me decía. Como no tenemos dinero, mi nuera fue esta mañana al mercado, vendió su pelo y compramos esa copa de ahí. Ahora intentan levantarme el ánimo, cantando y bailando porque es Navidad, pero es inútil.
El rey vio la copa de plata, pidió que le sirvieran un poco de agua porque tenía sed y, antes de marcharse, le dijo a la familia:
--¡Qué coincidencia! Hoy mismo hemos estado con el primer ministro y nos ha dicho que las plazas se van a ofertar la semana que viene.
El viejo sacudió la cabeza con incredulidad y se despidió de los extranjeros. Pero al día siguiente fue leído un decreto real por todas las calles de la ciudad: buscaban un nuevo escriba para la corte.
El día previsto, la sala de audiencias estaba atestada de gente deseosa de competir por tan ansiado cargo. Cuando el primer ministro entró, les pidió a todos que prepararan sus cuadernos y sus bolígrafos.
--Éste es el tema de la disertación –dijo--: ¿Por qué un anciano llora, una mujer calva baila y un muchacho triste canta?
Un murmullo de asombro recorrió la sala: ¡nadie sabía contar una historia como ésa! Nadie, salvo un joven con ropa humilde, sentado en un rincón de la sala, que sonrió y empezó a escribir.
(Basado en un cuento indio)
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